Las Leyes de Hermes encierran, en 7 Leyes definidas, el funcionamiento de todo nuestro universo de modo simple y magistral.
Hermes Trismegisto (o Trimegistus, el tres veces grande) es la base de las llamadas Ciencias Herméticas.
Antiguos relatos dicen que Hermes habría sido un sabio sacerdote que vivió en el antiguo Egipto, en la ciudad de Tebas, cerca de dos mil años antes de Cristo. Su figura se identifica muchas veces con el dios Thot o con Mercurio, este último como significador natural de la inteligencia, y todo lo que Hermes Trismegisto nos legó son obras de la más alta inteligencia (era común en la antigüedad que las personas identificaran a los grandes sacerdotes con los dioses).
En nuestros días, hermético es sinónimo de algo bien cerrado, impenetrable, y en efecto las ciencias herméticas de los antiguos siempre estuvieron destinadas a los pocos adeptos que se mostraban preparados para recibir determinadas enseñanzas.
La Astrología es por excelencia una de las tres grandes Ciencias Herméticas Magnas (o Alta Ciencia), junto con la Alquimia y la Magia. Son los tres estadios de la antigua Alta Iniciación: en la Astrología se estudian las leyes del Universo; en la Alquimia se aprende y se aplica la transformación de lo inferior en superior; en la Magia se modifican los objetos externos como coautor y servidor de la aplicación de las leyes superiores.
Hablar de Astrología sin conocer de modo pragmático las Leyes de Hermes y su aplicación directa sería como hablar de ingeniería sin conocer las matemáticas. Todos los antiguos Maestros de la Astrología (incluidos William Lilly, Robert Fludd, John Dee, Jean-Baptiste Morin de Villefranche, Zadkiel y Julevno) eran hermetistas, es decir, practicantes de las enseñanzas de Hermes. Para comprender lo que dicen sus obras es necesario tener la clave.
De las obras de Hermes Trismegisto, las que llegaron hasta nuestros días fueron: el Kybalion y el Corpus Hermeticum (la Tabla de Esmeralda). Su obra maestra es el Kybalion, donde se encuentran las 7 Leyes de Hermes.
Recomendamos a todos que procuren aprender, meditar y observar los aspectos de la vida y del universo a través de estas Leyes, pues eso los ayudará más que leer innumerables volúmenes de Astrología.
Podemos decir sin ninguna duda que la clave de la Astrología es Hermes Trismegisto.
“Los Principios de la Verdad son Siete; el que los conoce perfectamente posee la Clave Mágica con la cual todas las Puertas del Templo pueden ser abiertas por completo.” − EL KYBALION
“EL TODO es MENTE; el Universo es Mental.”
“Lo que está arriba es como lo que está abajo, y lo que está abajo es como lo que está arriba.”
“Nada está quieto; todo se mueve; todo vibra.”
“Todo es Doble; todo tiene polos; todo tiene su opuesto; lo igual y lo desigual son la misma cosa; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse.”
“Todo tiene flujo y reflujo; todo tiene sus mareas; todo sube y baja; todo se manifiesta por oscilaciones compensadas; la medida del movimiento hacia la derecha es la medida del movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.”
“Toda Causa tiene su Efecto, todo Efecto tiene su Causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; el Azar es simplemente un nombre dado a una Ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley.”
“El Género está en todo; todo tiene su principio masculino y su principio femenino; el género se manifiesta en todos los planos.”
En el curso de formación de astrólogos y en el trabajo de investigación en astrología, las Leyes de Hermes constituyen la base del trabajo y del aprendizaje.